La idea es definir a los sistemas vivientes por su organización más que por un conglomerado de funciones.[13] Un sistema se define como autopoiético cuando las moléculas producidas generan la misma red que las produjo y especifican su extensión.Las células son los únicos sistemas vivos primarios, es decir aquellos capaces de mantener su autopoiesis en forma autónoma.[15] Los seres vivos están integrados por moléculas inanimadas; cuando se examinan individualmente estas moléculas se observa que se ajustan a todas las leyes físicas y químicas que rigen el comportamiento de la materia inerte y las reacciones químicas son fundamentales a la hora de entender los organismos, pero es un error filosófico (reduccionismo) considerar a la biología como únicamente física o química.Los organismos son sistemas físicos abiertos ya que intercambian materia y energía con su entorno.Los compuestos orgánicos presentes en la materia viva muestran una enorme variedad y la mayor parte de ellos son extraordinariamente complejos.Los ácidos nucleicos (ADN y ARN) son macromoléculas formadas por secuencias de nucleótidos que los seres vivos utilizan para almacenar información.En las plantas pueden distinguirse tres tipos básicos de tejidos: fundamental, epidérmico y vascular.La ecología plantea una visión integradora de los seres vivos con el medio ambiente, considerando la interacción de los distintos organismos entre sí y con el medio físico, así como los factores que afectan a su distribución y abundancia.Los procariontes y los eucariontes han evolucionado de acuerdo con estrategias ecológicas diferentes.Por el contrario, los eucariontes, más complejos y de mayor tamaño, poseen un crecimiento y reproducción más lentos, pero han desarrollado la ventaja de ser competitivos en ambientes estables con recursos limitantes.[17] Aparte de los seres vivos propiamente mencionados también se ha propuesto incluir a otras formas biológicas como los virus y los agentes subvirales (virus satélite, viroides y virusoides), nanobios, nanobacterias que generalmente no se consideran seres vivos porque no cumplen con todas las características que definen a los seres vivos.La clasificación más extendida distingue los siguientes taxones: La Tierra se formó al mismo tiempo que el Sol y que el resto del sistema solar hace unos 4570 millones de años, pero hasta hace 4300 millones de años estaba demasiado caliente para albergar vida.Bajo las condiciones de la Tierra primitiva (o en el espacio exterior y traídos por meteoritos[28]) pudieron formarse las biomoléculas más sencillas.Estas incluyen aminoácidos, nucleótidos y fosfolípidos, que pueden ensamblarse espontáneamente bajo determinadas condiciones, formando estructuras precelulares denominadas protobiontes.[29] A partir de estos monómeros se forman las proteínas, ácidos nucleicos y membranas que componen las protocélulas.Sin embargo, aquí surge un problema: las proteínas son excelentes catalizadores de reacciones químicas, pero no pueden almacenar información genética, esto es, la información necesaria para la síntesis de otra proteína.[31][32] Este tipo de compuesto se denomina ribozima, es decir una enzima constituida por ácido ribonucleico.La teoría se sustenta en la evidencia de que todos los organismos vivos comparten numerosos rasgos comunes.[38] La geología y la ciencia planetaria proporcionan también información sobre el desarrollo temprano de la vida.Muchas especies son hipertermófilas o están adaptadas a otros ambientes extremos (hiperacidófilos, hiperhalófitos, etc).Este cambio se refleja en las profundas diferencias entre la célula procariota y la eucariota.
Un
árbol filogenético
hipotético de todos los organismos, basado en datos de secuencias genéticas del ARN 16S, mostrando la historia evolutiva de los tres dominios de la vida,
Bacteria
,
Archaea
y
Eukarya
. Propuesto originalmente por Carl Woese.