La dirección musical del Ruzafa, formada por los maestros Vicente Peydró y Eduardo Senís, vieron en la partiquina facultades de excepción y, con Patricio León, se dedicaron a hacerla artista.
En el mes de mayo, terminada la temporada en el Teatro Ruzafa, la empresa Teatral Moderna se fragmentó en dos para salir a provincias, un grupo dirigido por los maestros Eduardo Senís y Paco Tomás y otro por el maestro Vicente Peydró.
Pero especialmente destacó en ese tiempo con la interpretación de la opereta Eva, en la que la prensa del momento alaba su maestría:
Amparo Boronat tenía en ese momento 17 años, por lo que su madre decidió acompañarla.
Una vez en América, actuó en numerosos teatros de Montevideo, Bahía Blanca, Mar del Plata y Buenos Aires, entre otros.
Este éxito hizo que fuera contratada inmediatamente por el maestro Teodoro San José como primera tiple del Teatro Circo Price de Madrid, compartiendo escenario con otras artistas como: Emilia Domingo, María Clemente, Esther Oliver, Concha García Ramírez y Carlota Sanford.
En dicha tournée la Boronat siguió cosechando gran fama con la representación del papel principal de Maruxa, en la que además la Compañía invirtió un gran capital, pues, en palabras de su empresario Luis Llorens:
Ya en España, continua trabajando en la compañía Sagi-Barba con la que en diciembre se instala en Alicante para abordar una temporada de dos meses en el Teatro Principal.
En enero de 1918, regresa con la compañía Sagi-Barba a Alicante para actuar en el Teatro Principal, con la que cierran la temporada teatral.
Comprometida con los más necesitados, y aprovechando su reconocimiento popular participó en numerosas postulaciones con fines benéficos que se organizaron en su ciudad natal.