Neoclasicismo musical del siglo XX

[1]​ Muchos músicos en esos años escribieron obras que podrían considerarse adscritas a esta tendencia.

En Francia, por esos años, el Grupo de los Seis está en actividad y tres de sus integrantes, Francis Poulenc, Arthur Honegger y Darius Milhaud puede considerarse que componen obras neoclásicas.

El neoclasicismo gozaría de una amplia presencia en Italia, donde encontramos a Alfredo Casella, Gian Francesco Malipiero, Ildebrando Pizzetti o Giorgio Federico Ghedini.

[5]​[6]​[7]​[8]​ El neoclasicismo alemán fue desarrollado por Paul Hindemith, que produjo música de cámara, obras orquestales y óperas en un estilo fuertemente contrapuntístico y cromático, cuyo mejor ejemplo es Mathis der Maler.

[10]​ Otro de los compositores tradicionalmente considerado neoclásico es Hindemith, que se fija al inicio sobre todo en el barroco.

Obras suyas como das marienleben o la serie de los Kammermusik irán evolucionando hasta su obra maestra Matías el pintor.

Los músicos del periodo neoclásico solían utilizar técnicas compositivas formales que reflejaban un deseo de orden y control.

El neoclasicismo surgió cuando las nuevas ideas sobre cómo debía componerse la música se afianzaron en toda Europa.

[16]​ Esta textura puede escucharse en las obras operísticas italianas de Antonio Vivaldi, que empleó flauta y oboe en lugar de la tradicional flauta dulce clásica o barroca en su obra maestra operística "Las cuatro estaciones".

Los teclados eléctricos y los pianos acústicos desempeñaron un papel importante en la música neoclásica, y las cuerdas ocuparon un lugar destacado en las obras neoclásicas, especialmente el violín o la viola, con los violonchelos doblando en las partes graves.

Igor Stravinsky , uno de los más importantes e influyentes compositores del siglo XX .