En diciembre de 1810, Oldemburgo fue anexado al Primer Imperio francés y permaneció bajo la ocupación de las tropas napoleónicas hasta 1814, por lo que Augusto y su padre viajaron a Rusia, a la corte de sus parientes Románov.
Entre 1812 y 1814 participó de las guerras napoleónicas, luego de las cuales retornó a Estonia a finalizar sus labores como gobernador.
En 1823, su padre se convirtió en gran duque de Oldemburgo y Augusto en príncipe heredero.
Aunque durante el Congreso de Viena Oldemburgo se convirtió en gran ducado, su padre continuó utilizando el título ducal (inferior al título gran ducal).
Augusto y Cecilia tuvieron tres hijos: