La masa se mezcla a veces con otros ingredientes finamente picados como espinacas, en los Spinatspatzeln (en dialecto tirolés), o hígado de cerdo, en los Leberspätzle.
Cuando los Spätzle se destinan a un postre, la masa puede contener manzana rallada, como en los Apfelspätzle.
La manera más sencilla, sin recurrir a ningún utensilio específico, consiste en extender la masa sobre una tabla de madera, y desprender del borde con un cuchillo finas tiras que se van echando al agua salada hirviendo en una cacerola.
Existen prensas especiales para hacer esta última tarea, de forma sencilla y sin complicaciones.
Están provistas de agujeros, para que la masa se cuele y caiga directamente al agua hirviendo.