[6] Una vez viuda, entró en el Monasterio de Cañas, fundado por sus abuelos, el conde Lope Díaz I de Haro, señor de Vizcaya y Aldonza donde fue abadesa hasta que falleció en 1262 y donde recibió sepultura en la sala capitular.
[12] En 1252, la condesa Urraca y el monasterio de Cañas recibieron de Sancha López (probablemente su tía) todas las heredades que tenía en Tirgo.
[8][15] Esta fue su última aparición documentada y debió fallecer poco después.
Fue difundida después por hagiógrafos de la orden cisterciense.
Es probable que empezara a constituirse hacia mediados del siglo XV.