El matrimonio se trasladaba continuamente de residencia por motivos laborales; así, vivieron en Suecia, Finlandia o Estados Unidos (Nueva York), y por último en México, donde tuvieron que exiliarse en 1939 por formar parte del bando republicano.En 1907 fundó la primera revista exclusivamente femenina de España, junto a su hermana Ana y su amiga Raimunda Avecilla: La Dama y La Vida Ilustrada,[5] que llegó a sobrevivir cuatro años.A partir de esta primera experiencia, Isabel, inició una fructífera carrera periodística y colaboró en revistas y diarios de la prensa nacional,[6] tales como Blanco y Negro, El Heraldo, Nuevo Mundo, La Esfera, El Sol,[7] El Día, Elegancias, La Voz de Madrid o Cosmópolis, entre otras.Y en 1930, participó en «El Mirlo Blanco», teatro de cámara dirigido por Cipriano Rivas Cherif.[11] Acudió al congreso de la Alianza por el Sufragio Universal en Ginebra.Ese mismo año se convirtió en la primera mujer inspectora de trabajo en España.[2] En 1935 se hizo socia del Ateneo de Madrid en cuyo registro aparece como escritora.