[2] Las fábricas textiles es el lugar donde se desarrolla el trabajo y elaboración de los distintos materiales.
El mercado del algodón había alcanzado tal magnitud que no podía ser satisfecho únicamente por las importaciones.
En 1738, Samuel Crompton se patentó la primera Mule Jenny, una máquina de hilar sin los dedos, según definía su propio autor.
La intensificación de la mecanización adquirió un ritmo cada vez más rápido en la industria textil inglesa.
El desarrollo técnico textil ejerció también su influencia en ramas anexas como las del blanqueo, el tinte la impresión.
La sustitución de la energía humana por la maquinaria favoreció la extensión del sistema fabril en las hilaturas.
El hilado se añade tras introducir tecnología inglesa a principios del siglo XIX.
A raíz del colapso del edificio en Savar en 2013 los sindicatos y numerosas empresas llegaron a acuerdos para prevenir los accidentes y mejorar las condiciones laborales de los trabajadores textiles, en su mayoría mujeres.
[4][2] Entre las grandes empresas textiles y de confección del mundo se encuentran:[5] Algunas empresas se niegan a la firma de acuerdos internacionales sobre prevención de accidentes; entre ellas:[6] La industria textil en México tiene una gran importancia en la economía, siendo un sector clave debido a que genera empleo y contribuye al Producto Interno Bruto (PIB).
El modelo a finales de la primera década del siglo XXI —2009— entró en crisis y requería una renovación que incluyera una competitividad responsable y un trabajo decente para los trabajadores del sector, sobre todo mujeres.
[8][9][10] Tailandia tiene una fuerte presencia de la industrial textil por los bajos costes laborales, la amplia fuerza de trabajo, escasas exigencias medioambientales, buena localización en Asia y cooperación entre el gobierno del país y el sector privado.