En fotografías de 1874,[10] vemos que estas pinturas tenían pegados unos marcos de papel, estando el resto del paramento decorado con papel pintado con motivos florales y vegetales en la planta inferior, y geométricos diagonales en la superior.
De todo el edificio, sólo del ala decorada con las Pinturas negras se recogieron descripciones bastante minuciosas, aunque contradictorias, mostrando dos grandes salas, una por planta.
La planta superior, de idénticas dimensiones, tendría la puerta en la misma ubicación que la sala inferior, siendo la distribución idéntica con la salvedad de presentar una única ventana centrada en cada muro largo.
Y acaba donando toda la serie al Museo del Prado, en 1881.
Los negativos de vidrio originales, del gigantesco formato 27 x 36 centímetros, se conservan en el Archivo fotográfico Ruiz Vernacci.
Además vemos que las pinturas fueron enmarcadas con marcos de papel, y las dos salas estaban completamente empapeladas.
Algunos expertos afirman que, por sus medidas y su tema, podría ser Cabezas en un paisaje, actualmente en la colección privada de Stanley Moss en Nueva York; pero otros especialistas consideran que la pintura original se destruyó.
Además interpretaba que la casa de la Quinta del Sordo tenía solamente una planta baja, cuando el pintor vivía en ella.
Según Junquera, las Pinturas negras habrían sido obra de Javier Goya, hijo del maestro y posible pintor de profesión (del que no se conoce ninguna pintura).