[1] Se considera distinto de otras deficiencias experimentadas por quienes sobreviven a una enfermedad crític tras un traumatismo craneoencefálico o un accidente cerebrovascular.
[2] Debido a que la mayor parte de la literatura sobre tratamientos de pacientes en cuidados intensivos se centra en resultados a corto plazo (por ejemplo, en la supervivencia inmediata), la información que existe sobre este síndrome es relativamente limitada.
[4] El término surgió alrededor del año 2010, al menos en parte para dar a conocer las importantes disfunciones a largo plazo que resultan del paso de un paciente por una unidad de cuidados intensivos (UCI).
[1] La forma más reconocida del síndrome es la disfunción física comúnmente conocida como «debilidad (muscular) adquirida en la UCI».
La debilidad muscular adquirida en la UCI, a veces llamada polineuropatía del paciente crítico, es la forma más común de deterioro físico.
[5][6] Se cree que está relacionada con la inmobilización a largo plazo y la sedación profunda.
[9] Aunque la nutrición puede proporcionarse mediante alimentación por sonda o por vía parenteral, el inicio de estos procesos compensatorios puede retrasarse y se dan con frecuencia interrupciones en la alimentación debido a intolerancias gastrointestinales o a la realización de procedimientos que requieren que el paciente esté en ayunas.
En las personas que experimentan síndrome de dificultad respiratoria aguda y son tratadas con ventilación mecánica, la función pulmonar a menudo se ve comprometida durante meses o años.
Con ayuda psicológica y psiquiátrica adecuada, las enfermedades mentales relacionadas con el síndrome post-UCI pueden tratarse con éxito, pero la investigación favorece el uso de estrategias preventivas como el tratamiento más eficaz.
[24] Los proveedores de atención médica, especialmente los trabajadores sociales clínicos que se especializan en atención médica, pueden ser de gran ayuda para promover estas prácticas y facilitarlas a los pacientes y a sus familias.
[28] Aunque existen métodos prometedores para el tratamiento de pacientes post-UCI, la prevención debe ser el enfoque principal.
[4] La atención a la higiene del sueño mientras se está en la UCI también parece jugar un papel importante en la prevención.
La rehabilitación suele basarse en sesiones de fisioterapia y terapia ocupacional, que se da a menudo tanto en la propia UCI como tras salir del hospital.