Fosa de Perú-Chile

Los sedimentos son principalmente turbiditas intercaladas con depósitos oceánicos de arcilla, ceniza volcánica y cieno silíceo.

[6]​ En la zona hadal, que se extiende desde los 6 000 m de profundidad, se ha descubierto que pese a las condiciones extremas (ausencia total de luz, temperaturas cercanas al punto de congelación y una presión hidrostática extremadamente alta) habitan organismos únicos, adaptados específicamente para sobrevivir en esos hábitats.

Para ello, utilizó un vehículo autónomo no tripulado (bautizado como «Audacia») que permitió recolectar muestras del lecho marino, de plancton y del agua de la zona hadal.

El material obtenido permitirá estudiar la circulación marina del fondo oceánico; determinar la edad de la fosa; y analizar los microorganismos recolectados.

[1]​[10]​ Dicha expedición fue recogida en el documental «Atacamex: Explorando lo Desconocido», el cual narra la extraordinaria aventura que supuso el descenso al punto más profundo de la fosa de Atacama.

[7]​ Asimismo, durante el primer crucero IDOOS, se instaló una red de cinco sensores en el piso oceánico de la fosa frente a Taltal, una zona identificada como brecha sísmica (donde el último gran terremoto ocurrió en 1922 y el anterior un siglo antes), cuyas mediciones geofísicas submarinas detectaron deformaciones en el suelo oceánico.

Fosa de Perú-Chile.
Ubicación de las placas Sudamericana y de Nazca , en cuyo límite se asienta la fosa de Perú-Chile.
Imágenes in situ de la especie Paraliparis selti tomadas en 2022 en la zona hadal de la fosa de Perú-Chile, entre 6520 m y 6714 m de profundidad. [ 3 ]