Sus primeros maestros fueron Antonio Lecuona y Adolfo Guiard.
Se le propuso de joven trasladarse a París para formarse junto al maestro Léon Bonnat.
No obstante, su familia decidió que estudiase en Madrid, y así comenzó su formación en el estudio de Jiménez Aranda en la capital de España y posteriormente en el de Joaquín Sorolla, del que fue uno de sus más notables discípulos.
En 1902 viajó a la Bretaña francesa, Holanda y Alemania, donde desarrolló algo más su pintura.
Como pintor se centró en las escenas costumbristas o de género.