En 2008 fue condenado por la Audiencia Nacional, por falsedad en documento oficial[1] en relación con las identificaciones de los militares españoles fallecidos en el accidente del Yak-42 en Turquía.
No obstante, se tuvo en cuenta que Navarro, de 69 años de edad, padecía una "enfermedad incurable", por lo que finalmente no ingresó en prisión.
[4] El ponente de la sentencia, el magistrado Javier Gómez Bermúdez, argumentó que el general "presentaba una enfermedad grave e incurable, se encontraba en fase terminal y necesitaba cuidados paliativos".
Algo que fue verificado por un médico forense, cuya opinión solicitaron el teniente fiscal de la Audiencia Nacional, Fernando Burgos, y las acusaciones particulares.
Junto al general Navarro, también fueron condenados a 18 meses de cárcel y una multa de 900 euros el comandante José Ramón Ramírez García y el comandante Miguel Ángel Sáez García, considerados cómplices del primero.