Los ríos significaron, ante la falta de caminos utilizables, los medios naturales para acceder a los más remotos territorios del Paraguay.
El río mantenía en el pasado un mayor caudal por la regularidad de las lluvias y la humedad sostenida por sus cuantiosos bosques.
Hasta mediados del siglo XX era común observar en su curso inferior, el tránsito de jangadas transportando maderas duras y yerba mate.
Recibe aguas de los ríos Jejuí-mi que nace en la Sierra del Mbaracayú (cerro de Nagries) y el Jejuí guazú que se origina en la Cordillera del Caaguazú, navegable 180 km, desemboca en el río Paraguay por dos bocas.
Afluentes margen derecha: Arroyo Paray, río Itanara y el Aguaray Guazú riega a Lima, Nueva Germania.
A su regreso dichas embarcaciones transportaban algodón y leña hasta la ciudad de Pilar.
Existen referencias, que en tiempos no muy remotos, chatas y remolcadores se ocupaban de transportar yerba mate y madera en el corto trayecto que media entre las factorías que existían en la selva de Caaguazú, próximas a los conocidos Saltos del Monday, hasta su desembocadura en el Paraná, donde la carga era transferida a(buque) de mayor capacidad.