Aunque fue plan del presidente Herrera, el ministro Arista lo ejecutó e introdujo los cambios más radicales desde la guerra de independencia.
El ejército se redujo a un máximo de 10 000 hombres, quienes serían reclutados por voluntad propia.
Al mismo tiempo se implementó una nueva Guardia Nacional, formada por voluntarios, con énfasis en el reclutamiento en los estados.
Ninguna rebelión militar durante el gobierno de Herrera resultó victoriosa; Arista tuvo éxito para reprimir los diferentes pronunciamientos encabezados por algunos rivales militares.
Los candidatos que la prensa mexicana de la época nominó fueron Ramón Adame; Juan Nepomuceno Almonte; Arista; Francisco Berduzco; Nicolás Bravo; José Bernardo Couto; Gregorio Dávila; Valentín Gómez Farías; Manuel Gómez Pedraza; Domingo Ibarra; Antonio López de Santa Anna; A.G.
Pese a contar con el apoyo de varios periódicos del Distrito Federal, San Luis Potosí, Veracruz, Matamoros, Monterrey, Oaxaca, Saltillo, Puebla, Tampico, Sonora, Guadalajara y Xalapa; para Arista, fue una campaña muy difícil.
El cargo de inmoralidad contra Arista hacía referencia al hecho, del dominio público, de que él se había divorciado y había mantenido una relación ilícita con una mujer casada durante su estancia en Monterrey.
José Guadalupe Perdigón Garay mantuvo las mismas acusaciones; había emprendido una campaña en contra de Arista que duró muchos meses.
Los resultados de las elecciones primarias dejaron ver que ningún candidato había ganado.
La segunda etapa se realizó el 8 de septiembre; los resultados indicaban que Arista iba a la cabeza.
Las cifras finales fueron las siguientes: Arista contaba con 13 votos de estados y territorios, mismos que le daban la mayoría requerida.
No obstante logra la realización de algunas obras materiales que provocaron admiración en la sociedad: estableció la primera línea telegráfica entre la capital y el puerto de Veracruz, otorgó la primera concesión para la construcción del ferrocarril en esa misma ruta, trasladó la estatua ecuestre de Carlos IV - el caballito - a la entrada del Paseo de Bucareli, hizo abrir una tercera puerta en el Palacio Nacional (Puerta Mariana) y promovió las ascensiones en globo.
Con el país en bancarrota, Arista intentó impulsar la minería, la agricultura y la incipiente industria mexicana.
La terrible situación financiera desencadenó una revuelta que pretendía elevar nuevamente a Santa Anna al poder.
Mientras obtenía el pasaporte para salir al extranjero, se retiró a su hacienda de Nanacamilpa.
[7] Fue sepultado en el cementerio de San Juan en Lisboa, pero su corazón fue traído a México.
En 1856 fue declarado Benemérito de la Patria y en 1881, gracias a un acuerdo establecido por el general Ignacio Comonfort durante su administración.
[1] En San Luis Potosí existe una logia que en su honor lleva su nombre, fundada el 7 de agosto de 1891, por lo que el año 2006, en su 115 aniversario, fue designada como Benemérita, Leal y Centenaria Respetable Logia Simbólica "Mariano Arista" N° 2.