El Partido Civil resurgía así desde la primera y última vez que había llegado al poder (1872-1876), aunque carecía en ese momento de popularidad.
[4] Frente a Morales Bermúdez y Rosas se alzó la candidatura de Nicolás de Piérola, expresidente del Perú y líder del Partido Demócrata, que había fundado en 1884.
[4][5] Ahora bien, si Morales Bermúdez contaba con el apoyo oficialista, y Rosas con el respaldo de la clase alta y de un partido experimentado, Piérola era el único que contaba con arraigo popular.
Mediante un decreto, ordenó abrir proceso en el fuero militar contra Piérola y Miguel Iglesias por haber usurpado el poder en los días de la guerra con Chile.
Piérola protestó por tal arbitrariedad; su abogado, Manuel Pablo Olaechea, consideró que, siguiendo esa línea, el presidente Cáceres y otros militares como el mismo presidente Morales Bermúdez deberían también ser incluidos en el proceso, por haber servido a Piérola en su gobierno de 1879-1881.