Destaca el retablo mayor de Francisco Mir, en estilo renacentista manierista.Sobre el muro meridional se encuentra otra puerta apareciendo un tercer ingreso, hoy condenado, en el muro de la antigua sacristía, que se adhería a este costado del templo.Sobre el crucero resalta una linterna, cuadrada, también de ladrillo, puesta a comienzos del siglo XVII.La torre se adosa al muro meridional, cerca de la cabecera del templo.Contiene los enterramientos de esta noble familia, con buen altar en mármol, obra del siglo XIX, y varias lápidas sepulcrales.Solo se conserva de lo primitivo la estatua yacente, en alabastro, que la representa revestido con hábitos religiosos y manos orantes.En la nave central, al pie del presbiterio, se ven varias lápidas o fragmentos recogidos de los muchos que ocuparon antiguamente el templo.En el presbiterio se puede admirar un frontal de altar, y un púlpito con abundante decoración plateresca, policromados.
Vista del edificio en un dibujo de
Vicente Oms
de 1885