[2] El instituto recibió la aprobación diocesana por parte del obispo de Lausana, Jean Doroz, del 24 de enero de 1606, y con la confirmación del arzobispo de Besanzón, Ferdinand de Rye pudieron iniciar la expansión en toda la provincia eclesiástica.
En la comunidad de Dole sobrevivieron ocho religiosas, a las que les fue reconocida la herencia del instituto y el reconocimiento pontificio de 1881 del papa León XIII.
[2] Otras casas fundadas por la Compañía de Santa Úrsula de Anne de Xainctonge dieron origen a institutos religiosos independientes, lo que muchas veces puede llevar a confusión, al creer que se habla del mismo instituto.
La sede central se encuentra en Dole (Francia).
[1] Las ursulinas de Dole se dedican a la educación y formación cristiana de las jóvenes y su espiritualidad es ignaciana.