Titivillus o Tutivillus es un demonio que durante la Baja Edad Media se creía que trabajaba en nombre de Belfegor, Lucifer o Satanás para introducir errores en el trabajo de los escribas.
Igualmente, se le ha llamado el «demonio patrón de los escribas», puesto que proporciona una fácil excusa para los errores que se arrastran en los manuscritos, ya que se van copiando unos a otros.
Marc Drogin señala en su manual Medieval Calligraphy: Its history and technique (1980) que «durante el último medio siglo, todas las ediciones del Oxford English Dictionary han incluido alguna referencia de página incorrecta con una primera mención de Titivillus a pie de página».
[2] Titivillus adquirió un amplio papel como figura subversiva en la comedia, mediante comentarios satíricos sobre las vanidades humanas, en las representaciones de misterios de finales del medievo inglés, como el Iudicium que termina el Ciclo de Towneley.
[3] En un tratado devocional inglés anónimo del siglo XV d. C., Myroure of Oure Ladye, Titivillus se presenta a sí mismo como (I.xx.54): «Mi nombre es Tytyvyllus ...» y habla con errores, comiéndose sílabas y palabras enteras.