El origen del nombre puede deberse a los pueblos de la etnia omaguaca.
La ancha Quebrada de Purmamarca, semeja un gran valle frente al río Grande.
Son típicos los cardones del ecosistema de los cerros y dan una característica propia a la región.
El poblado arrastra una tradición milenaria y ya existía en los tiempos de la conquista.
A poca distancia hacia Susques, está el yacimiento arqueológico de Huachichocana.
Desde el mismo pueblo parten excursiones hacia las Salinas Grandes y la Laguna de Guayatayoc, reserva aviaria donde pueden observarse flamencos rosados (Guayatayoc deriva del quichua guayata [wayata o huayata], un ganso salvaje de la zona, y yok que significa donde hay, siendo entonces el lugar donde hay guayatas[5]), todos estos tours atraviesan la cuesta del Lipán, que ya es en sí un atractivo turístico de naturaleza imponente.