Se dice que, como agente del corrupto primer ministro, de la Grúa estaba principalmente interesado por obtener dinero para Godoy y para él mismo.
Confiscó un burdel en la ciudad de Veracruz y lo usó para sí mismo.
En julio de 1795, Godoy hizo las paces con Francia, pero los residentes franceses en la Nueva España continuaron siendo sospechosos a los ojos del gobierno.
El mismo tribunal procesó a Juan Lauset y otros franceses, acusándoles de haber expresado sentimientos antiespañoles.
Un sacerdote peruano residente en la Nueva España, Melchor de Talamantes (1765-1809), encabezó la comisión por parte novohispana.
[2] Para halagar al rey Carlos IV y a Godoy, el virrey comisionó al arquitecto y escultor español Manuel Tolsá (1757-1816) que construyera una estatua ecuestre del monarca.
Sin embargo, sus malos manejos habían sido ahora suficientemente probados ante la Corte.