Se dedicó plenamente a la educación de sus hijos, asegurándose de que recibieran una esmerada educación en las tendencias renacentistas.
Tras enviudar a los 19 años, les aseguró hábilmente un futuro prometedor trasladándose con ellos a la corte de Luis XII, primo de su marido.
Gracias a este enlace, Francisco se convertiría en heredero al trono de Francia.
Organizó la continuidad del Estado y la contraofensiva contra Carlos V.
Este tratado confirmó temporalmente la hegemonía Habsburgo en Italia.