[2][3] Conoció a Brouwer en 1927, cuando éste dio una conferencia en Berlín, y en el mismo año Freudenthal visitó la Universidad de París.
[2][3][5] Ese mismo año se mudó a Ámsterdam para trabajar con Brouwer en la Universidad, y pronto obtuvo la posición de profesor adjunto.
En Ámsterdam vivió escondido y retomó sus trabajos literarios,[6] ganando un primer premio de novela presentada a concurso bajo nombre falso.
Murió en Utrecht en 1990, sentado en un banco en el parque donde solía hacer su paseo diario, contar historias y plantear enigmas matemáticos a los niños del barrio.
[15] También creó un lenguaje artificial, llamado Lincos, que debería hacer posible la comunicación con formas de vida extraterrestres.