Frente del Norte de Europa

El frente del norte de Europa fue abierto inicialmente por la Unión Soviética al intentar anexar a Finlandia.

Las campañas militares llevadas a cabo en Escandinavia y en las cercanías durante la Segunda Guerra Mundial pueden dividirse en cuatro etapas: Además de otras operaciones menores: Los países que enviaron cantidades importantes de sus ejércitos a este frente fueron: Alemania, Dinamarca, Finlandia, Gran Bretaña, Noruega y la Unión Soviética.

Voluntarios de Francia, Suecia y otros países también participaron, si bien sus contribuciones no fueron determinantes.

Cuando los militares soviéticos se percataron que la frontera finesa estaba a solo 32 kilómetros de Leningrado, siendo una potencial base para una invasión germana hacia esa ciudad, la Unión Soviética envió solicitudes a Finlandia para intercambiar territorio, solicitudes que para otoño de 1939 se habían convertido en demandas.

Lo que estaba destinado a ser un paseo militar soviético se convirtió en una sangrienta batalla, donde las atrasadas tácticas de combate, la mala preparación para el clima polar y la incompetencia de los oficiales soviéticos llevaron al Ejército Rojo a sufrir derrotas vergonzosas contra un enemigo numéricamente inferior, pero que había implementado a la perfección las tácticas de guerrilla en la nieve.

Los reemplazos fueron oficiales más competentes pero que habían sido relegados en la Gran Purga por no pertenecer al Partido Bolchevique.

Finlandia perdió todo territorio alrededor del lago Ladoga, incluyendo a la ciudad de Vyborg.

Alemania logró rápidamente la rendición danesa al amenazar con bombardear Copenhague, pero asegurar la ocupación de Noruega fue un asunto más complejo.

El gobierno finés accedió y permitió que tropas alemanas se movilizaran a Petsamo.

Desde 1942 hasta el final de la guerra con la Unión Soviética, Finlandia no avanzó más, conformándose con mantener el territorio ganado.

Después del desastre alemán en Stalingrado en 1943, Finlandia empezó a intentar negociar la paz con la Unión Soviética.

Los alemanes empezaron a prepararse para escapar de Finlandia, porque sabía que este país los traicionaría pronto.

El propio Mannerheim les había advertido tiempo atrás que si los alemanes eran expulsados de Estonia, Finlandia negociaría la paz.

Tropas soviéticas después del incidente de la carretera Raate .
Tropas finesas cruzan la frontera soviética durante la Guerra de Continuación.
Tropas finesas en una villa arrasada en Laponia.