[2][3] El protagonista es un hombre dócil y bondadoso, le gustaban mucho los animales, al igual que a su esposa, lleva una vida hogareña, apacible con su gato llamado Plutón, hasta que el hombre empieza a dejarse arrastrar por la bebida.La combinación de ambos elementos, horror y psicología, parece conducir directamente a la expresión terror psicológico, que hoy sabemos inspirada en la singularidad artística de este autor[6] y que podría definirse como aquella fórmula literaria que aspira a conjugar en una síntesis superior miedo, enajenación y arte.Dejando de momento aparte los presuntos contenidos autobiográficos y supersticiosos, son tres los temas principales que desarrolló su autor en "El gato negro", y los tres se hallan estrechamente relacionados entre sí.Este concepto se encuentra extensamente desarrollado en un relato posterior,[8] "El demonio de la perversidad" (1845), en el cual asistimos, como en las dos obras aludidas, a la absurda e imprevisible autoinculpación de un asesino: Pero "El gato negro" es tan personal y significativo dentro del corpus de las obras de Poe[9][10] que en realidad muestra paralelismos y similitudes con casi todos los grandes títulos del autor,[11] y esas similitudes recaen precisamente en las mayores virtudes literariamente horripilantes que lo caracterizaban.Es, por desgracia, además, como "La caída de la Casa Usher", un relato parcialmente autobiográfico,[12] no se sabe hasta qué punto.