En las proximidades de la ciudad se encuentran varios sitios arqueológicos prehistóricos y romanos.
Sin embargo, tras una sangrienta batalla, los turcos la conquistaron (la llamaron Jakova) en 1536; los húngaros la retomaron al final del siglo XVII, aunque la mayor parte de la ciudad fue incendiada.
[5] Después regresó el obispo, y comenzó la reconstrucción de la ciudad, que experimentó un importante crecimiento.
Otros edificios de especial interés son la iglesia de Todos los Santos (una mezquita construida durante la ocupación turca reconvertida en iglesia), la peculiar calle Korzo, el Parque Strossmayer y la Corte del Obispo.
Đakovo se encuentra en la Ruta europea E73, Budapest-Szekszárd-Mohács-Osijek-Đakovo-Bosanski Šamac-Zenica-Mostar-Metković, y en la carretera regional Našice-Đakovo, así como el ferrocarril Ploče-Sarajevo-Vrpolje-Osijek-Budapest.