A finales de los años 40, Chase Aircraft había desarrollado el XG-20, el mayor planeador construido en los Estados Unidos.
[1] Sin embargo, para la época en que estuvo listo para el servicio, la doctrina militar estadounidense había sido cambiada para retirar el requerimiento del uso de planeadores de transporte en combate.
[2] Sin embargo, el avión XG-20 había sido diseñado para permitir una fácil instalación de plantas motrices, y Chase modificó los dos prototipos como aviones a motor, uno convirtiéndose en el XC-123, con dos motores de pistón.
[3] Sin embargo, el segundo XG-20 recibió una reconfiguración más radical, siendo equipado con dos soportes dobles de motores a reacción, del modelo usado por los bombarderos Convair B-36 y Boeing B-47, para convertirse en el XC-123A.
[2] Como resultado, el proyecto del XC-123A fue abandonado sin que se construyera ningún otro avión.