La cautiva ha tenido un hijo con su amo, que después se ha casado con Hermíone.
Neoptólemo ha ido a Delfos para tratar de ganarse el favor del dios Apolo.
Discute con Menelao y le reprocha la decisión que tomó de tratar de recuperar a Helena y la cobardía que luego mostró en Troya.
Hermíone, tras la marcha de su padre y previendo que cuando Neoptólemo regrese la repudiará por haber tratado de matar a Andrómaca y a su hijo, intenta suicidarse, pero lo impiden los siervos.
Hermíone le suplica que la proteja para así poder escapar con él de vuelta a Esparta.