La imagen fue encargada por el Santo y Real Hospital de Caridad, siendo realizada en Nápoles por el imaginero Giacomo Colombo en el año 1723.
Se instaló en una capilla anexa al hospital, entonces situado en el centro de la ciudad, y poco después se construyó para ella una iglesia frente al mismo, templo en el que la imagen se situaba en un gran retablo de Nicolás de Rueda, realizado entre 1755 y 1767.
Incluso el mismo Ayuntamiento solicitó tales salidas a la Junta de Gobierno del Hospital.
Otra tradición dice que la aparición de la Virgen se produjo en la Cueva del Moro, cerca del sitio aludido y que fue abandonada por un morisco fugitivo que, portando la sagrada imagen, se cobijó en dicha cueva y la dejó allí.
Hoy en día, existe un altar y un parque recreativo en el mismo lugar.
No se sabe con exactitud el origen exacto de esta deslumbrante carroza, pero una de las informaciones más importantes sobre su procedencia, según el investigador local Daniel Cristóbal Morell, aclara que fue la carroza que utilizó el rey Luis I para su coronación.
La carroza fue regalada al ilustre camarenero Sebastián de Flores, por los reyes Felipe V e Isabel de Farnesio y que previamente fue utilizada por el rey Luis I para su coronación.
Las fiestas en su honor se celebran en torno al 15 de agosto, día en que sale en procesión.
Recibe anualmente innumerable cantidad de peregrinos y en la Capilla de los Milagro situada justo debajo del camarín donde se encuentra la imagen original, se pueden contemplar los exvotos depositados por los fieles.
Entre los artículos expuestos en dicha capilla se encuentra la medalla al Premio Nobel de Literatura, concedida al escritor estadounidense residente en Cuba Ernest Hemingway en 1954, dedicada por el laureado novelista a todo el pueblo de Cuba y entregándola en persona en dicho santuario en 1955.