Sólo se vive una vez (You Only Live Once) es una película estadounidense dramática de 1937 dirigida por Fritz Lang y protagonizado por Sylvia Sidney y Henry Fonda.
A pesar de eso, la película tuvo éxito, y es considerada un clásico de los inicios del cine negro.
El argumento está basado, parcialmente, en la historia de Bonnie y Clyde.
Eddie Taylor (Henry Fonda) es un exconvicto que no puede retomar su vida después de salir de la cárcel.
Cuando es acusado de asesinato, Taylor se ve forzado a escapar, con su esposa Joan Graham (Sylvia Sidney) y su bebé.