Muy joven, conoció al poeta Gustave Roud, con el que mantuvo una importante y larga Correspondencia, 1942-1976.
Efectivamente, tradujo a clásicos alemanes como Goethe o Friedrich Hölderlin, y a escritores del siglo XX como Mann, Rilke, así como la obra completa de Robert Musil, de quien se volvió un gran especialista.
[cita requerida] Y asimismo tradujo obras de Leopardi, Ungaretti o Carlo Cassola.
A ello se añade una versión del poeta ruso Mandelstam, otra de Góngora y un magnífico Homero: la Odisea.
Todas estas versiones se deben al poeta y traductor Rafael-José Díaz, que mantuvo un contacto directo con el autor durante casi dos décadas.