El último sobreviviente de este último poblado, que internacionalmente había sido rebautizado como Puerto del Hambre, fue rescatado a principios de 1590 por la nave inglesa The Delight.
Otros biógrafos sostienen que fue Pontevedra, Galicia, de donde era su familia paterna.
Hasta los dieciocho años vivió en la casa paterna, en la pintoresca ría gallega, edad a la que ingresó al servicio militar.
Entre 1550 y 1555 estuvo en el ejército al servicio del emperador Carlos I de España.
En 1555 cruzó el océano Atlántico y llegó a México, donde vivió durante dos años.
Poco se sabe de su vida durante este período, excepto que tuvo problemas con la Inquisición.
Se desconocen sus actividades durante los primeros años, pero dadas sus aficiones seguramente los dedicó a completar su formación marinera estudiando cosmografía, geografía y náutica, convirtiéndose en notable soldado, experto marino, reputado geógrafo y aventajado perito en astronomía.
Ante él, Sarmiento de Gamboa y otros comerciantes capitalistas se ofrecieron para descubrir dichas islas.
Entraron en contacto con los indígenas que las habitaban, pero Mendaña estaba más interesado en volver a Lima que cumplir el mandato oficial de poblar las tierras descubiertas, para cuyo fin se llevaban armas, ropas, semillas, maderas.
La expedición regresó a Perú sin haber cumplido el mandato de poblarlas.
Francisco de Toledo, organizó un recorrido por todos sus territorios en el que invirtió cinco años (1570-1575).
La finalidad del viaje fue efectuar un balance de los recursos económicos y humanos; un gran trabajo en el que le acompañaron diversos asesores, entre ellos Sarmiento de Gamboa, al que había nombrado cosmógrafo general de los reinos del Perú, quien se dedicó sobre todo a asuntos militares e históricos.
Sarmiento viajó por los poblados entrevistándose con ancianos indígenas de reconocida autoridad y sabiduría, y conversó con españoles supervivientes de las primeras conquistas.
[1] Esta obra se enmarcaba dentro de un ambicioso proyecto de Historia General del Perú encargado por el propio virrey y que debía ir precedido de una descripción geográfica y continuado por una tercera parte dedicada al descubrimiento y conquista por los españoles hasta el momento.
Los ataques de Francis Drake a las costas americanas del Pacífico causaron muchos daños a los españoles por lo que el virrey del Perú, Francisco Álvarez de Toledo, equipó dos naves que puso bajo el mando de Pedro Sarmiento de Gamboa y las envió a perseguir y capturar al corsario inglés pero este ya había abandonado la zona.
El rey nombró a Sarmiento gobernador y capitán general del Estrecho.
En Buenos Aires el gobernador Sotomayor desembarcó su tropa pues había decidido continuar a Chile por tierra.
Sarmiento y algunos tripulantes se salvaron logrando llegar a la costa.
Otra vez una tempestad le hizo arrojar al mar toda la carga para poder salvar la embarcación y regresar a Bahía, puerto en que sus tripulantes se negaron a continuar embarcados.
[11] En ellas emplea un rico vocabulario, viveza en el lenguaje y una gran capacidad descriptiva.
Su trabajo ha recibido grandes elogios de los topógrafos ingleses modernos desde Fitz Roy hasta Nares y, en consecuencia, Sarmiento ocupa un lugar destacado entre los navegantes del siglo XVI.