Así se instaura el deseo en el sujeto; sin embargo es necesaria intervención de la Función Paterna, que instaura La Ley, es decir, el orden simbólico en el psiquismo y escinde o cliva al sujeto de la unidad que ha estado formando con la madre.
El sujeto escindido, o "clivado" pierde entonces su primer (y hasta entonces único) objeto de deseo.
Hasta ese momento se presenta a la relación madre-hijo como una relación narcisismo-Madre Fálica (narcisismo por parte del niño y Madre Fálica que se siente completa en el hijo).
Se crea una fantasía (fantasme, en francés y phantasie, en alemán) en torno al objeto a (significante de la falta), al que se le responde en el actuar del sujeto.
La funcionalidad o no del fantasma otorga, entonces, el grado de sanidad.