Hombre de gran cultura e inteligencia fue, además, amigo y confesor del rey Alfonso XIII.
Lamadrid le consiguió una beca en el Seminario de Toledo, graduándose en Derecho con brillantez y siendo ordenado sacerdote en 1907.
Además del derecho, sentía predilección por los temas históricos y los relacionados con el arte.
Sus múltiples talentos hicieron que no tardase en ser nombrado canónigo por oposición de la catedral primada.
El 13 de agosto fue obligado por la fuerza a abandonar su morada, junto con su capellán, Julio Melgar, instalándose en casa de un amigo, Saturnino Sánchez Izquierdo (quien posteriormente también sería asesinado).
El punto exacto del fusilamiento está en la actualidad en el término municipal de Miguelturra y ligeramente sumergido por el embalse de El Vicario sobre el río Bañuelos, a 500 m de su desembocadura en el Guadiana, pero en la orilla se levantó por la organización Acción Católica Española un memorial que recuerda los hechos.