Durante la década de 1860 escribió en la capital de España para la revista literaria La Violeta y fue redactor de diversos periódicos.
Después de la Revolución Septembrina, se incorporó a las filas carlistas y dirigió el periódico El Rigoleto.
[2][3] En 1873, iniciada la tercera guerra carlista, publicó una obra en apoyo a la causa católico-monárquica titulada El gobierno carlista, lo que es en teoría y práctica.
En 1888 fue cofundador[4] y redactor jefe del nuevo órgano de prensa del partido carlista, El Correo Español, del que poco después sería director, sucediendo a Luis María de Llauder.
[7] Hizo uso de los pseudónimos «Tulio»[5] y «Luis Fidancia».