Publicó allí su drama El arzobispo don Suero (1840), que la censura eclesiástica local impidió representar.
Participó en la revuelta de 1846, , cuya historia escribió bajo seudónimo en Madrid.
Allí intervino en la revuelta de 1848, dirigiéndose luego a La Coruña, donde fue encarcelado.
De nuevo en Madrid dirigió el periódico progresista La Nación, y desde 1854 La Gaceta.
Colaboró en el Semanario Pintoresco Español con artículos costumbristas sobre Galicia, como "La cascada de Toja", "Monte Furado", "Paso del Ulla en San Juan de Cova".