José María Franco Gutiérrez

En su adolescencia fue discípulo del paisajista Pedro Gómez, en el Taller de San Cristóbal de Huelva, que el pintor compartía con el escultor León Ortega, donde se empapó de un profundo conocimiento pictórico y de la pasión por el paisaje y la luz.Su relación personal y artística con el pintor Daniel Vázquez Díaz es muy importante en su formación pictórica, pero es el conocimiento de Gustavo Bacarisas y sus paseos por la sierra onubense lo que afianza en José María Franco su pasión por el paisaje, convirtiéndose en uno de sus más respetados cultivadores.Estudia Bellas Artes en Sevilla y luego ejerce la docencia.[1]​ Gran conocedor de las técnicas pictóricas, cultivó diversas disciplinas como el cartelismo, el grabado, el pergamino o la pintura mural, como la ejecutada en la bóveda del Santuario de la Virgen de la Cinta, en Huelva.[2]​ Su obra se cuelga en museos y colecciones particulares como el Museo Bellas Artes de Huelva, Trinity College de Leeds, Casa Museo Juan Ramón Jiménez de Moguer, Fundación Blas Infante, Universidad Hispalense, Universidad de Huelva, Museo Vázquez Díaz, Fundaçao Joao Alberto Faria, Portugal[3]​ Tiene una importante producción como ilustrador en importantes publicaciones pictóricas y literarias: