La Revolución Industrial de mediados del siglo XVIII supuso un antes y después en la historia humana, iniciando una serie de enormes cambios tecnológicos, demográficos, sociales y filosóficos en todo el mundo.
Gracias a estos avances durante finales del milenio se consiguió que el hombre pisara por primera vez la Luna (1969), conocido también como Revolución Espacial.
Los últimos dos siglos del milenio fueron el periodo más transformadores de toda la historia humana.
Se dio una Industrialización e Urbanización sin precedentes y se puso fin a los antiguos regímenes monárquicos que habían dominado a la mayoría de la humanidad desde hacía varios milenios para entrar a una nueva era de Liberalismo, Nacionalismo y Democracia en la mayoría del mundo.
La Segunda Revolución Industrial trajo el mayor boom tecnológico de la historia, el cual se aceleró dramáticamente en el siglo XX.