Con apenas 17 años se involucró en las conspiraciones independentistas que pretendían separar a Cuba de España.
Fue un alumno destacado de la academia militar creada por el Mayor general Ignacio Agramonte en Camagüey.
En Las Villas, Carrillo sitió y atacó el Fuerte Tetuán cerca de Remedios.
Sostuvo un duelo personal con Hermann Brandeyrs, oficial prusiano al servicio de España.
Entre 1880 y 1892 residió en los Estados Unidos, donde cooperó con los demás independentistas cubanos, incluyendo José Martí.
Tras el desembarco, marchó al Camagüey y se puso bajo las órdenes del Gobierno de la República en Armas.
Regresó a Cuba en mayo y terminó la guerra en agosto con grados de Mayor general.