Concluidos los primeros estudios, ingresó al Colegio de San Ildefonso en México.
En 1849 participó como socio fundador del Liceo Hidalgo, al lado de Guillermo Prieto, José María Roa Bárcena, Vicente Riva Palacio y Francisco Zarco, quien tomó la dirección.
En este mismo año publicó de forma separada las novelas cortas: Amor y desgracia, La corona de azucenas, Dolores ocultos, Hasta el cielo y Dos horas en el hospital de San Andrés.
Cuatro años más tarde aparecieron: Expiación (conocida también como Culpa), Hermana de los Ángeles y "Botón de rosa" (su único cuento).
La carrera periodística la inició en 1856 publicando artículos de carácter político liberal en El Monitor Republicano.