Afirma que Dios creó el mundo libremente de la nada -de ninguna materia, espacio o tiempo preexistentes.
Esta enseñanza es central en los tratados clásicos sobre la acción divina, el libre albedrío, la gracia, la teodicea, el lenguaje religioso, la oración de intercesión y las cuestiones acerca de la temporalidad divina y, como tal, el fundamento no solo del Dios bíblico, sino también del Creador trascendente de todo lo que es.
[3] En teología, el concepto creatio ex nihilo se usa en oposición a creatio ex materia, que significa creación a partir de materia preexistente,[4] y a creatio ex deo que es traducido como creación a partir de Dios, si bien puede considerarse que esta última expresión implica (para algunos teólogos) una creación ex nihilo.
Paul Copan y William Lane Craig definen creatio ex nihilo de la siguiente manera:[4] Para Stephen M. Barr, William R. Stoeger y Rodney Holder la creación ex nihilo se entiende simplemente como que el universo depende ontológicamente de Dios, sin importar si el universo es eterno o tuvo un comienzo.
[4] Algunos pasajes de la Biblia que apoyan la creación por Dios ex nihilo son: No obstante, algunos académicos han argumentado que la doctrina ex nihilo no es inherente en las religiones judeocristianas e islámicas o está presente en Antiguo y Nuevo Testamento.