Eilmer de Malmesbury

Eilmer de Malmesbury, también conocido como Oliver o Elmer, fue un monje Benedictino del siglo XI, aunque es más conocido por su intento de volar usando unas alas mecánicas en su juventud, motivo por cual se ganó el apodo de el monje volador.

William mencionó que durante su juventud, Eilmer había leído y creído como cierta la leyenda de Ícaro y Dédalo.

Debido a eso, hacia el año 1010 pensó que fabricándose unas alas sobre una estructura de madera, sobre la que pudiera colocar sus brazos, podría volar.

[2]​ Su primitivo planeador era muy rudimentario y poco manejable, pero con él se decidió a lanzarse desde la torre de la Abadía de Malmesbury, logrando su objetivo, ya que consiguió mantenerse en el aire durante unos pocos segundos, y llegando a recorrer hasta 200 metros, para acabar estrellándose contra el suelo, fracturándose las piernas.

[3]​ Después de eso, Eilmer pensó que podría realizar un aterrizaje más controlable si equipaba a su planeador con una cola.