El medio activo con amplio espectro permite sintonizar la frecuencia del láser.
Los ejemplos de diferentes medios activos incluyen: El resonador óptico, o cavidad óptica, en su forma más sencilla, consiste en dos espejos paralelos colocados alrededor del medio activo, lo que provee retroalimentación de la luz.
A los espejos se les da un recubrimiento óptico lo que determina sus propiedades reflectantes.
Algunos láseres no utilizan una cavidad óptica, pero en cambio se apoyan en una ganancia óptica muy alta para producir una significante emisión espontánea amplificada (ASE Amplified Spontaneous Emission) sin la necesidad de retroalimentación de la luz hacia el medio activo.
A tales láseres se les dice superluminescentes, y emiten luz con baja coherencia pero alto ancho de banda.