Strauss luego cogió el libreto, pero finalmente reclutó a Krauss como su colaborador en la ópera.
La cuestión se dramatiza en la historia de una condesa dividida entre dos pretendientes: Olivier, un poeta, y Flamand, un compositor.
El Conde se inclina por las relaciones breves, pero la Condesa desea un amor duradero.
Ella le pide que se encuentren an día siguiente, a las 11 de la mañana en la biblioteca.
La escena es interrumpida cuando los sirvientes ofecen refrescos mientras bailarines y cantantes entretienen a los invitados.
La Roche describe su planeado entretenimiento concebido para el cumpleaños de la Condesa.
El Conde y Clairon se marchan a París con la compañía teatral.