Es similar a la temprana cerámica aretina, siendo ambos tipos emulaciones de originales metálicos más caros, por lo que muestran características esqueomorfas (piezas que en cerámica reproducen formas concebidas en otro material).
Se desarrolla a partir de la segunda mitad del s. I a. C. perdurando hasta la segunda mitad del s. I d. C. El origen de esta tipología se sitúa en Arezzo, Toscana, donde se ubicaba el más importante centro de producción en época augustea.
Se distinguen 3 fases: Los talleres gálicos del sur comenzaron a producir entre los años 20 y 40, ocupando masivamente todos los mercados provinciales y compitiendo con la terra sigillata itálica.
Se distinguen varias fases decorativas: Son las producciones realizadas en Hispania bajo la influencia de las sigillatas itálicas y gálicas.
Las formas más antiguas imitan a las TS hispánicas y sudgálicas.