La construcción fue a cargo de la empresa Piera SA.
[2] Desde su entrada en servicio, la Diputación cedió la gestión a la Federación Catalana de Natación.
[3] Entre 1989 y 1990, con vistas a los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992, la Federación Catalana de Natación llevó a cabo una profunda remodelación del recinto, que se amplió con nuevas instalaciones en los sótanos, destinadas al fitness y wellness.
[6] En los años sucesivos el consistorio estudió varios proyectos de remodelación del recinto, incluyendo su derribo y reconstrucción, aunque ninguno se hizo efectivo.
[9] Las instalaciones se completan con el Club Sant Jordi, que ofrece cuatro salas equipadas para el acondicionamiento físico (fitness, spinning, actividades en cinta, elíptica etc.) y para el pilates, además de una zona wellness que incluye saunas, hidromasajes y solárium natural.