Era un guerrero, no un administrador, motivo por el cual era iletrado y firmaba los documentos del Estado con el signum manus.
Al llegar al trono, Pietro nombró a su hijo Giovanni codux, continuando la costumbre empezada un siglo antes de establecer un ducado hereditario y asegurar así la sucesión dinástica.
Todos los intentos anteriores fracasaron, y esta vez no fue la excepción: Giovanni falleció antes que su padre.
Los eslavos continuaron presionándole, y en 846, quisieron avanzar contra la propia Venecia atacando la ciudad vecina de Caorle.
En 840, el emperador Lotario I reconoció la independencia de Venecia y su autoridad sobre la laguna, como ya había hecho el Imperio bizantino.