Percutor (talla lítica)

La siguiente es una enumeración básica, pues ciertos procedimientos son tan sofisticados que en ellos intervienen una serie importantes de artefactos especializados en el lascado.

La técnica del percutor durmiente es poco conocida porque ha sido poco experimentada, si bien se conoce que se usó durante el Paleolítico Inferior para obtener lascas de gran tamaño que, a su vez, serían soportes para ciertos utensilios.

Las grandes lascas eran soportes muy apreciados, pues necesitaban muy poca transformación, con lo que se ahorraba esfuerzo en su manufactura.

El problema del percutor durmiente es que se manejan piedras de gran tamaño, lo que implica un escaso control sobre el resultado y numerosos golpes fallidos, al menos hasta adquirir la fuerza y la pericia suficientes.

Aunque se basa en el empleo de una piedra sólidamente asentada, el concepto técnico es completamente diferente: se trata de apoyar lascas u hojas líticas sobre el yunque y llevar a cabo un retoque abrupto por repercusión en un lado (dorso) o extremidad (truncadura) obteniendo retoques así, cruzados ortogonales (es lo que se llama retoque abrupto).

[1]​ También se ha podido experimentar el retoque sobre yunque de piedra por medio de una fuerte presión, obteniendo así un borde retocado regular y monofacial.Es un simple canto trabajado que se usa como martillo para golpear la roca, sujetándolo directamente con la mano.

Entre los más antiguos son los citados por Jean y Nicole Chavaillon tanto en Gomboré 1B, como en Melka Kunturé e, incluso, Olduvai (capas I y II): Los percutores duros activos se distinguen por su forma oblonga con uno o dos bordes activos con numerosas marcas de choques y, a menudo, pequeños lascados (astillamientos), así como algunas fisuras.

Los percutores blandos suelen tener unos 30 o 40 cm de largo y el tamaño idóneo para asirlos en la mano.

Los de asta duran algo más, pero al final acaban quebrándose por la fatiga del material.

Por otro lado, durante la percusión misma, que dura milésimas de segundo, el percutor blando, al ser un elástico lineal no-isótropo, varía su estado tensional y aumenta su energía interna en forma de energía potencial elástica.

De hecho, la cosa no es tan sencilla: a menudo las piezas terminadas y utilizadas se reciclaban, se reafilaban, posiblemente con percutor duro, con lo que habría varias fases alternas de percutor duro y blando.

Aunque los experimentos han podido recrear los métodos empleados, son todavía escasamente conocidos y los resultados están sujetos, a menudo, a accidentes de talla y comportamiento fortuito de la materia.

Tanto la percusión con pieza intermedia como la talla por presión comparten puntos técnicos comunes, entre ellos la dificultad de distinguir las cicatrices que dejan una y otra.

Si la técnica se hace bien, los retoques suelen ser muy regulares, paralelos y muy planos, cubrientes.

Por lo que no lo trataremos aquí, aunque enumeraremos los métodos, nada más:[14]​ La extracción de hojas por presión tiene la ventaja, sobre la percusión indirecta con puntero, de producir piezas mucho más rectilíneas, y no curvadas, como ocurría con el otro método.

Lo cierto es que la extracción de hojas comenzó, a partir del final del Paleolítico, a ser un método cada vez más complejo y sofisticado en el que, como vemos, los percutores son sólo uno de los instrumentos empleados.

A medida que la extracción de hojas se perfecciona, se van añadiendo complementos: primero la pieza intermedia o puntero para la talla indirecta, después los guijarros abrasivos para preparar plataformas de percusión, seguidamente los compresores con mango, más tarde los sistemas de fijación del núcleo (los primeros servían para retenerlos en la mano, después en los pies, y por último autónomos, pero cada vez más complejos), estos últimos unidos a las muletas o bastones-compresores (al principio se apoyaban en el hombro, después en el abdomen y por último en el pecho), a las que se añadía una punta de hueso, asta o cobre, un mecanismo de palanca y un rebaje para aumentar su elasticidad y, por tanto su energía potencial.

Sin duda existen más ejemplos, pero éstos pueden servir para ilustrar la actividad de los percutores modernos cuando se talla a la manera prehistórica.

Uso experimental de un percutor.
Retoque por percusión directa sobre un yunque de piedra.
Varios tipos de percutor duro.
Percutores blandos:
de madera de boj, de acebo, de encina y cornamenta de cérvido.
El profesor Tixier experimentando con percutor blando.
Demostración de cómo colocar la pieza intermedia.
Retoque experimental por presión con un compresor de asta de cérvido.
Hoja de laurel solutrense
Retocadores de asta de cérvido procedentes del yacimiento de «Los Cercados» , en Mucientes , Valladolid .
«Grimes Graves» : las minas de sílex del Neolítico de Brandon, Inglaterra.
Talla del sílex a la manera prehistórica con percutor metálico moderno.