Cartografía genética

[1]​ En el caso de la segregación independiente, se observa que, al cruzar dos líneas puras, la progenie resultante es heterocigótica en su totalidad.

[4]​ Dicha técnica se emplea sobre muestras histológicas en los que los ácidos nucleicos han sido fijados: por ejemplo, puede emplearse sobre células en estado metafásico (debido a un tratamiento previo con colchicina o colcemida) lo cual puede permitir asignar un marcador a un cromosoma concreto.

[6]​ Una forma de detectar dicho polimorfismo es mediante Southern blot.

Un mutante nuevo que produzca recombinantes con fenotipo silvestre al cruzarse con el de abajo estará mutado en un sitio en el área A.

Uno que los produzca al cruzarse con el de arriba pero no con el de abajo estará mutado en la región C.[1]​ Este método permitió a Seymour Benzer definir la topología del gen, es decir, la forma en que están interconectadas sus partes.

FISH metafásico: el cromosoma 2 se marca en amarillo. A la izquierda, DNA de orangután y, a la derecha, de humano. El patrón confirma que el cromosoma 2 humano deriva de la fusión de 2 cromosomas ancestrales.
Cartografía mediante RFLP. Se muestra un individuo homocigoto (A) y uno heterocigoto (B), así como sus respectivos Southern blots .
Esquema que muestra dos moléculas de ADN distintas correspondientes a dos mutantes distintos. El gen posee 5 partes y ambos mutantes sólo comparten el bloque B, que equivale al segmento 3.