Mártir cristiano

Un mártir cristiano es una persona que muere debido al testimonio de su fe en Cristo.

Hay varios ejemplos en los que Platón usa el término para indicar 'testimonio de la verdad', incluso en su diálogo Las Leyes.

En Hechos 1:22,[5]​ Pedro, dirigiéndose a los apóstoles y discípulos con respecto a la elección de un sucesor de Judas, emplea el término con este significado: 'desde que fue bautizado por Juan hasta que subió al cielo.

[6]​ Los apóstoles, desde el principio, hicieron frente a graves peligros hasta que, finalmente, casi todos sufrieron la muerte por sus convicciones.

Desde esta etapa, la transición fue fácil para llegar al significado ordinario del término, como se usa desde entonces en la literatura cristiana: un mártir, o testigo de Cristo, es una persona que sufre la muerte antes de negar su fe.

San Juan, a finales del siglo I, emplea la palabra con este significado.

[6]​ La distinción entre mártires y confesores de la fe se puede rastrear hasta finales del siglo II: solo eran mártires los que sufrieron la pena máxima, mientras que el título de confesores se otorgaba a los cristianos que demostraban su disposición a morir por su creencia y soportaron con valentía su encarcelamiento o tortura, pero no llegaron a ser ejecutados.

Las prisiones y los burdeles de las ciudades brindaban más oportunidades para mostrar la fe del mártir.

[15]​ En Ad Martyras, Tertuliano señala que algunos cristianos deseaban con impaciencia el martirio (et ultro appetita).

San Esteban , que murió lapidado , fue el primer mártir cristiano. Cuadro de Giacomo Cavedone .
La última oración de los mártires cristianos , cuadro de 1883 de Jean-Léon Gérôme .
Martirio de San Acacio . Tríptico del siglo XVI de un pintor anónimo de Toledo . Museo del Prado .